Silq'Ispa, Ñanta

El paseo del cóndor. 

Un día contaban que en la cumbre más alta, cercana al pueblo de Achacachi, Juancito descansaba. Pronto se le acercó un hermoso cóndor, Gigante, Imponente. El creyó que se trataba de un ataque y se puso en la defensiva, dispuesto a pelear con el ave, pero inmediatamente cambió de actitud porque el cóndor le habló así : « Juancito, no te asustes, solo quiero llevarte de paseo por los lugares que ninguno de tus paisanos podrán conocer ».

« Bueno  pues » contestó Juancito. 

El cóndor se acercó y Juancito se montó sobre el lomo del ave, que levantando el vuelo le llevo por las alturas. 

Contaba Juancito que los pueblos ya no se distinguían por la enorme altura.

Pasó por la cuidad de la Paz y se acercaron al Illimani. El cóndor se puso en la cúspide más elevada.

 Juancito se bajó y como tenía sed, chupó nieve para calmar su sed. En este momento el cóndor habia dicho : “Juancito, no tomes nieve, puede dolerte la barriga”. Despuès que gozó del espectáculo maravilloso desde esas alturas, Juancito nuevamente subió al lomo del cóndor y fué traido al mismo lugar en que descansaba antes que viniera el cóndor 

Severino M 

Historia del libro «cuentes populares bolivianos» de Antonio Paredes Cándida.